El Torno de Buera

    El cultivo del olivo ha sido una actividad económica esencial en muchos pueblos del Somontano, ya que se dan las condiciones óptimas de suelo y clima. Bien lo sabían romanos y musulmanes, pues implantaron su cultivo en toda la cuenca mediterránea, incluso en regiones tan norteñas como ésta en la que nos encontramos, a los pies del Pirineo.

    Desde tiempos lejanos, las familias de Buera basaron su economía en dos productos básicos: el vino y el aceite. Fruto de ello es el paisaje agrario que hoy disfrutamos, salpicado de viñedos y olivares tradicionales, en los que crecen los viejos árboles de porte monumental, con troncos agrietados y retorcidos.

    Para obtener el aceite, las familias de Buera costearon las obras del primer molino, levantado entre los siglos XVII y XVIII. En aquel momento, la maquinaria era muy sencilla y el trabajo manual. Al no existir la electricidad, fue necesario el uso de caballerías para mover la «muela» o gran piedra giratoria que trituraba las olivas. La pasta obtenida se llevaba a una gran prensa de madera, llamada de libra, y que podrás ver durante la visita al Torno.

    Con la llegada de la electricidad y el hierro fundido, a comienzos del siglo XX, los vecinos de Buera decidieron modernizar su viejo torno. Se transformó el interior para instalar la tecnología más avanzada del momento, toda ella electrificada.

     Por ello, el Torno de Buera es una almazara recuperada y también un espacio expositivo donde se puede conocer la evolución tecnológica de estos molinos aceiteros, que han mantenido su actividad hasta los años 80 y 90 del siglo pasado. De hecho, la maquinaria conservada todavía funciona y está operativa.

    Gracias a su rehabilitación y acondicionamiento, el Torno de Buera es hoy un referente de la cultura del aceite del Somontano y de la Sierra de Guara.

    El antiguo Torno de Buera es una almazara que tiene su origen hacia los siglos XVI y XVII.

    Acogió una muela y una gran prensa de libra que estuvo en funcionamiento hasta que el siglo XX trajo consigo nuevas posibilidades técnicas. 

    Siguió en uso hasta épocas muy recientes, cuando su explotación era compartida a manera de cooperativa por la mayor parte de los vecinos de Buera.

Espacios

Exposición

    El Torno de Buera cuenta con cuatro espacios bien diferenciados. A lo largo de la visita se recorren todos ellos de forma sencilla y amena.

El disfrute es todavía mayor gracias a la excelente labor que realiza María José, guía profesional y vecina de Buera.

Gracias a ella conocerás la cultura del aceite, la evolución técnica de las almazaras, los trabajos ligados al olivar y la molturación del fruto, sin olvidar las curiosas tradiciones vinculadas al aceite.

También se dispone de un servicio de audioguías en Francés e Inglés.

Cata

La visita finaliza con una introducción a la cata de varios aceites monovarietales, todos ellos obtenidos en olivares del entorno.

    Gracias a ello es posible conocer los principales rasgos que definen al aceite de oliva virgen extra, su diferencia con otros aceites, su personalidad, los aspectos que marcan su calidad, etc.

    De hecho, el Somontano está trabajando de forma intensa para que el aceite producido en el territorio obtenga el reconocimiento «Denominación de Origen».

Proyección

En este lugar se proyecta un audiovisual protagonizado por el ilustre naturalista Félix de Azara, nacido en la cercana localidad de Barbuñales en 1742.

Gracias a él se descubre la gran riqueza de tradiciones vinculadas al olivo y al aceite del Somontano.

Técnica y Elaboración

Ocupa la parte central de la almazara.

En este gran espacio se conserva toda la maquinaria, desde la más antigua del siglo XVIII hasta la más moderna de comienzos del siglo XX, electrificada y perfectamente restaurada.

De hecho, los vecinos de Buera utilizaron estas mismas máquinas hasta los años 80 del pasado siglo.

Fotos Torno de Buera

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