La historia y la tradición vinculada al olivo y el aceite se ve reflejada en el paisaje y en el patrimonio, tan valorado por nuestros antepasados.

    Esta ruta parte del Torno de Buera, en el mismo casco urbano, donde podrás realizar  visita guiada con la que introducirte en el mundo del olivo y del aceite, podrás informarte sobre rutas, solicitar el préstamo de la llave del santuario de Santa María de Dulcis.

  Al salir de la localidad, y con solo echarte a andar disfrutarás de campos de cereal, almendros y viñas hasta llegar a la pequeña ermita de San Juan.

Allí comienza el sendero hasta el Pozo de los Moros.  La ruta prosigue entre bosques de encinas y robles para atravesar preciosos olivares centenarios hasta alcanzar el despoblado de Los Corrales.

    En él se conserva el antiguo molino de aceite datado a finales del siglo XIX y la fuente.  Desde allí, el itinerario se torna en sendero cubierto de vegetación que te llevará a la ermita de Dulcis.

    Junto a este santuario, encontrarás señalización con la que informarte de todo lo que puedes ver en su entorno: desde el conjunto que conforma la ermita a el Bosque de los Olivos, con 18 variedades de olivos centenarios que conviven en el Somontano y que muestran la cultura, la historia y la gran diversidad que existe en torno a este cultivo. 

    Sin olvidar el Reloj de Sol de los Olivos,  un reloj solar horizontal que da la hora a través de sus diferentes olivos lo que lo convierte en un monumento vivo obra de Agustín Seres.

    Desde allí el regreso a Buera, se puede hacer por el mirador de la Barraca donde una mesa panorámica te permite disfrutar de una espectacular  vista  del tramo medio de la cuenca del Vero, sus pueblos y las sierras de Sevil y Guara.

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